El perdón da tranquilidad
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“El sufrimiento es la única causa de la conciencia” F. Dostoievski
Aprender a perdonar puede quitar la amargura.

“¡Que ingrata es la vida!...”
- ¿Si?
- “¡Claro que sí! Uno vive tranquilamente, ayudando a la gente y cuando menos piensas ¡zas! te pagan… con desprecio”
- Si las personas que ayudas, no aprecian lo que les das… son ellos los que tienen problemas. Apreciar es una de las mejores cualidades humanas, quien cuida ama, así es como se manifiesta el agradecimiento.
- “Pues sí, pero cuando ni las gracias te dan…”
- En ese caso, deberías revisar todo el significado que rodea al acto de dar. ¿Qué significa para ti dar? ¿Qué esperas cuando das? Por ejemplo ¿das sin que te lo pidan? o bien das sin apreciar lo que haces, o el que lo recibe lo toma y lo deja, la pregunta en esas condiciones es ¿vale la pena seguir haciéndolo?
- “¿Y qué puede hacer uno? ¿olvidar? pues ojalá pudiera, a veces pienso que es lo mejor, pero ahorita, la verdad para qué te miento, se me dificulta…y ¿perdonar? ¿tiene algún sentido perdonar? Si el daño que te hicieron ya está hecho, eso ya no se puede quitar”.
- Por lo pronto, aprender a perdonar te va quitar este sentimiento de amargura que traes
- “Si no estoy amargado… estoy dolido”
- ¿De qué estás dolido?
- “Pues de lo que me hicieron” Y…¿por lo que te hicieron abandonaste tu tranquilidad?
- “Pues… no te digo que batallo para olvidar, es más, quiero que no me importe…pero sí me puede”.
- En otras palabras, no estás tranquilo
- “¡Cómo lo voy a estar! Si lo que me hicieron es injusto, yo no hice nada para merecer este castigo”
- No te parece ¿que ahora el injusto, eres tú, contigo mismo?
- “¡No la amueles!, ahora resulta que no sólo estoy fregado por lo que me hicieron… si no que también yo mismo me estoy fregando, como dicen en mi pueblo, ya no me ayudes compadre”
- Si tú que no hiciste nada que pudiera justificar que hicieran lo que te hicieron y ahora estás sufriendo por algo que no hiciste, ¿no te parece que estás siendo cruel contigo mismo? Perdonar no es lo mismo que olvidar, el que perdona aprende, el que olvida sin perdonar, vuelve a cometer el mismo error
- “Y ¿cómo me quito este coraje?
- Perdonando
- “¿Perdonar a los que me hicieron daño? ¡¡¡Ni que fuera la Madre Teresa!!!!”
- Hace algún tiempo escuche decir a un Maestro: Perdonar es evitar dañar a terceros. La verdad en esos momentos no le entendí, pero me quede con la frase, al tiempo me fue cayendo “el veinte”; para empezar, me di cuenta, que no es posible que hagamos algo bien, hasta que dejamos de pensar en lo que nos atormenta.
Después comprendí que si nos la pasamos buscando culpables… si es que los encontramos… nos olvidaremos de buscar soluciones, es ahí que perdemos la brújula; nuestra vida será una tormenta continua, serán los inocentes que vienen después los que pagaran las culpas, eso es dañar a terceros.
- “No si yo no quiero dañar a nadie, mucho menos alguien de mi familia…ni a nadie”
- ¿Ya te olvidaste que estabas muy intranquilo y rumiando contra la vida?
- “Pues sí, pero no contra mi familia”
- ¿Tú crees que ellos no se dieron cuenta de tus tormentas? ¿Crees que como andas les regalas tranquilidad?
- “Pues…ahora que lo dices, a lo mejor no… pero no puedo evitarlo”
- Espero que no estés cayendo en hacerte la víctima.
- “¡¡¡Échale!!!¡¡¡ Échale!!! Total ya me agarraste de tu “parguito” resulta que también soy víctima ¡¡¡¡Síguele!!!! Que más, ya me tupiste parejito… ¿Qué sigue?”
- Pues sí que estás tomando el papel de víctima; las personas que se sienten víctimas, lo que menos hacen es cambiar, al contrario se encadenan, lo hacen porque esperan que alguien venga y los compadezca, les seque el sudor, les mitigue la sed, les brinden compañía, los carguen, pero no se quitará las cadenas… porque si eso hicieran, si cambiaran, ellos piensan, que en ese momento ya no vendría nadie a consolarlos.
- “Pero esas personas víctimas como le dices, son personas inseguras, yo no lo soy, a mí me la hicieron de verdad”.
- Pues corrige lo que tengas que corregir, y deja de ser víctima de ti mismo Un suspiro profundo… fue su respuesta.

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DATOS DEL COLABORADOR
Dr. José Felipe Carrillo Martínez. Psicoterapeuta. Tel. (662) 216-5654. e-mail: drjcarrillo@hotmail.com
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