Soledad, ¿amiga o enemiga?
Imprimir Contactar al doctor
Nombre:
E-Mail:
Tu pregunta:
Cuanto es 7 + 2:
 
El aislamiento tiene dos vertientes: ser un proceso de reflexión introspectiva o una forma de huir de una realidad difícil de enfrentar
Toda persona tiene derecho a disfrutar de momentos de soledad, el problema es cuando este aislamiento se vuelve patológico.

Alejarse del mundo, de la gente y de quienes amamos puede significar dos cosas diametralmente opuestas según se viva: o estamos ante un proceso de reflexión introspectiva, necesario para construir una identidad que lleve a un estado de satisfacción personal; o por el contrario, el aislamiento puede señalar una retirada del mundo exterior porque no se cuenta con elementos para enfrentar los desafíos cotidianos, por lo que sobreviene la depresión.
El aislamiento, por lo tanto, es distinto a la soledad. El aislamiento se vive como un estado emocional que puede ser experimentado aún en compañía.
Es decir, se puede tener pareja, familia, amigos e hijos, y sin embargo, tener la sensación de vacío latente en cada momento, de forma tal, que impregna todos los ámbitos de la vida, ocasionando la detención del desarrollo individual.
La soledad, al contrario, puede representar un espacio de reflexión propicio para la creatividad.

Miedo a la autoconfrontación

¿Cuántas personas se “desconectan” del mundo refugiándose en el Internet o en la supuesta “comunicación” a través del celular, lo mismo que en el “bunker” de la recámara; cuántas más se sienten incómodas en una reunión, cuántas llenan vacíos con conversaciones superfluas o con trabajos extras? El gran miedo a enfrentarse a sí mismos, a los propios proyectos y a un estilo de vida que no es satisfactorio impide el confrontarnos, el asumir las fallas y al mismo tiempo descubrir las potencialidades personales e identificar las situaciones donde sí podemos estar “como pez en el agua”.
Hombres y mujeres atrapados en roles sociales tradicionalmente asignados y en otros que la modernidad impone, son sujetos de la depresión.
Se repiten historias y se alejan de realidades incontrovertibles como el hecho de que ambos se encuentran en un proceso de madurez que necesariamente implica realizar cambios y alejarse de estatismos.

Dependencia emocional y económica

Muchos hombres desean ser “atendidos” por su pareja, como si se tratara de perpetuar los cuidados maternos y fomentar la dependencia de sus parejas; muchas mujeres continúan en su lucha por lograr un espacio personal “a solas” para atender su mismidad y su independencia.
Y aquéllas que sí lo logran, reciben reproches. Parece imposible conciliar estas posiciones tan opuestas y desgastantes que sólo acarrean frustración, violencia y una continua sensación de malestar.
Mientras que en los hombres se observa -por lo general- una dependencia emocional, en las mujeres la dependencia económica es la que bloquea su evolución.
Años de vida invertidos en una lucha sin sentido entre los sexos, se pierden; la búsqueda de trascendencia adquiere el carácter de imposible y al final, todos somos sobrevivientes del gran desastre: la vida que nos fabricamos, una vida sin propósito y sin conciencia plena de lo que sucede con nosotros y con nuestro entorno.

Amistades profundas

Ante el actual caos para dar y recibir amor (entendiendo que las emociones son el principal motor del ser humano) autores como Marie-France Hirigoyen señalan que una respuesta alterna a la soledad y a la superficialidad de las relaciones humanas, entendida la soledad como aislamiento, sería privilegiar las amistades profundas.
Es necesario por tanto, crear un nuevo orden social donde se encuentre como valor primordial la primacía de las relaciones solidarias, similares a aquéllas que se manifiestan ante eventos donde está comprometida la supervivencia humana, como es el comportamiento de autocuidado, protección y responsabilidad con la que se enfrentan los desafíos de la vida.


DATOS DEL COLABORADOR
Blanca Susan Chico Smith, Psicóloga Clínica con Maestría en Salud. Consulta privada. Dr. Paliza No. 21 col. Centenario. Tel. 302-0141, cel. (662) 359-1934. e-mail: susanch2001@yahoo.com.mx
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
No se econtraron comentarios para esta nota.
Comentario: