De vuelta a la realidad
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Evite los excesos
Después de los “desajustes” es necesario recurrir a una rutina de buena alimentación.

Después de las fiestas, ya sean decembrinas, o de 14 de febrero, las personas diabéticas que son muchas en nuestras comunidades, se van a encontrar con incrementos de peso unos moderados tres o cuatro kilogramos, o severos, más de 10 kilogramos y, por supuesto, que ello repercute en su grado de control glucémico.
Sin embargo, no es matándolos de hambre, coloquialmente dicho, como los vamos a controlar, deben de recobrar su buen balance energético-nutricional lo más pronto posible.
Recordemos que la diabetes, no sólo es glucosa elevada, es un síndrome que ataca todos los órganos y todas la vías metabólicas del organismo, acelera el envejecimiento, sobre todo cuando está descontrolada por meses; hablando metafóricamente, el daño que provoca un descontrol prolongado, es semejante a lo que sufre un gato en un año, envejece no menos de cinco a siete años del humano.
Que por qué digo esto, bueno, es porque lo he visto, personas que se mantenían bien, aún siendo diabéticos, los he dejado de ver en el grupo, tres o cuatro años y regresan con severos daños multisistémicos, como si tuvieran 20 años más.
Mostrando datos de neuropatía periférica, piel seca, endurecida y apergaminada, entumecimientos o calambres intensos en piernas, discapacitantes dolencias generalizadas con predominio en pies y articulaciones, debilidad, cansancio, depresión; y agregado a todo ello un deprimente estado nutricional y emocional.
Con un fracaso total de la función pancreática y un evidente déficit energético.
Veamos, ¿por qué una persona que en relación a su diabetes, llevaba la fiesta en paz, en pocos años, tristemente regresa hecha un guiñapo?

Desnutrición, gran problema

Uno de los principales problemas es el severo estado de desnutrición, inclusive aunque hayan comido de más lo que no debían; independientemente del efecto que las fiestas le han dejado, ha sido la manera de alimentarse lo que más daño le ha dejado.
Por ejemplo alguien que comió acumuladamente, durante las fiestas, tres platos de menudo, 20 tamales, dos pozoles, relleno de pavo, rebanadas de pierna, pasteles, seis buñuelos, cinco champurrados, dulces de todos, chocolates, refrescos, cerveza, brandy o whisky, todo ello además de la cruda moral, le ha dejado, realmente en malas condiciones generales y en un alto riesgo de sufrir una complicación aún mayor, como sería un infarto o una apoplejía.
Ya que cambió el ejercicio diario por estar sentado, horas en las salas o comedores de las casas que visitó, inclusive algunos fumando el humo que otros le envían para que él lo recicle en su debilitado organismo, abandonó las frutas que comía al despertar y las ensaladas antes del platillo fuerte del mediodía, porque se sentía muy lleno, los frijoles casi ni se acordó de comerlos, un buen plato de avena en el desayuno lo cambió por recalentados que le daban en todas las casas que visitó estos últimos días.
¿Cómo cree, usted que se debe sentir esa persona?, independientemente de la edad, o estado de salud, aún en los muy jóvenes, este estilo de vida es muy desgastante, no se le dio tiempo al cuerpo de que se recuperara de manera natural; diariamente era un ataque constante a su sistema digestivo con dietas altas en grasas y condimentos, provocándole mínimo; gastritis, náusea, diarrea, alternado con estreñimiento.
Su sistema nervioso, con fuertes dolores de cabeza, adormecimientos y calambres, dolores generalizados en todo el cuerpo y al realizar cualquier movimiento todo le duele, en su sistema circulatorio, elevación de la presión arterial, falta de aire al dormir, severos ronquidos, palpitaciones, reflujo que no le permiten acostarse e inclusive hasta tos severa, o ataques de ahogamiento con tos, porque el reflujo lleva el acido del estómago a la garganta o los pulmones y quema sus endotelios.
Es por eso que hasta en los anuncios de televisión sugieren que tome alguno de los prazoles de moda, ellos saben muy bien que de poco van a servir pero, por lo pronto, ellos ya vendieron, que era realmente su objetivo.
Bueno pero lo paseado quien se los quita, en fin. Una vez que pasa este bailongo, todos quieren ponerse a dieta.

Decisiones incorrectas

Los consejos editoriales de las principales revistas y hasta los periódicos y panfletos de circulación diaria, publican una serie de dietas y recetas de nombres exóticos, diciendo que son una maravilla que Lucia Méndez, la Ale y la Vero, bajaron, quién sabe cuántos kilos y a pesar de su edad muestran unos cuerpazos; sinceramente ustedes creen que ellas dejaron el ejercicio o comieron, lo que aquí hemos comentado; ¡claro que no!
Entonces qué hacer, a quién acudir, por supuesto que no falta la amiga que convirtiéndose en nutriologa de buena fe, empieza a vender suplementos alimenticios y supervitaminas para reacondicionarte de manera milagrosa en unos cuantos días y sin necesidad de hacer ejercicio y lo único que hace es sobrecargar más aún su debilitado hígado, el cual está más graso que el de un pobre ganso engordado para hacerlo paté.
Con todo esto, ya usted está dándose una idea más o menos de lo que debe y ha dejado de hacer.

Retomar el rumbo

Primeramente, más que al nutriólogo, debe de ir al gimnasio o a caminar incrementando diariamente los minutos hasta llegar a una hora diaria.
Comer puras frutas, granos y verduras, eliminar la carne por una semana, realizarse estudios de laboratorio, si sabe de un grupo de autoayuda como el de Diabético 2000, en Hermosillo, debe de acudir a sus pláticas, ahí le indicarán qué estudios son los más importantes y cómo interpretarlos; ya que en muchas ocasiones me he encontrado a personas sintiéndose muy mal pero, a juzgar por los resultados del laboratorio, bioquímicamente saludables.
Recordemos que estos exámenes son auxiliares, no necesariamente diagnósticos, si alguien sale con el colesterol normal, eso no quiere decir que no tenga colesterol depositado en sus arterias, ello se lo demostrarían otros estudios como la Proteína C Reactiva u Homocisteína, o evidenciar la placa atroesclerosa pegada a tus arterias y corazón mediante un ultrasonido dópler.
También pudiera darse el caso de que los niveles de colesterol y triglicéridos, estén ligeramente elevados y empiece a tomar alguna de las estatinas que anuncian, sin el debido razonamiento y pudiera ser que el que esté elevado sea el colesterol bueno.
Cada caso es diferente y se debe de individualizar su evaluación. Otro de los aspectos más importantes junto con el ejercicio, es la alimentación, pero ésta debe de ser una alimentación que no lo mate el hambre.
Muchas de las complicaciones de las personas con diabetes se deben a que después de estas vivencias desenfrenadas de fin de año o vacaciones, al regresar, en vez de nutrirse bien; dejan de comer y ello les acarrea más daño que beneficio.
Muchas de las manifestaciones clínicas que esa persona presenta se deben a estados carenciales de nutrientes esenciales.
No es dejando de comer, sino comiendo muy bien, pero sabiendo qué es lo que debe de comer para recuperarse; de lo contrario, la desnutrición o estados carenciales por periodos muy prolongados, se transforman en severos e irreversibles daños, en ocasiones incompatibles con la vida o mortales, esto mismo le sucede al paciente distiroideo sin vigilancia frecuente; es por ello que debe de acudir a orientarse en un verdadero grupo de autoayuda, para que se le haga un debido seguimiento, que consiste en automonitoreo de los principales marcadores de control, o de daño endotelial, sesiones de ejercicios de bajo impacto y alta flexibilidad, con cierta intensidad y duración, determinación de su estado cardiovascular, como son frecuencia cardiaca y presión arterial de reposo y postactividad.
Una adecuada orientación ortonutricional no tiene por qué incluir alimentos de alto precio.
Sólo que sí debe de saber cuáles son los nutrientes que require urgentemente, antes de que la carencia en su organismo se transforme en un daño permanente e irreversible. Ahí también encontrará la fuerza necesaria para superar todo su escepticismo ante algo que es tan evidente.


DATOS DEL COLABORADOR
Dr. Roberto Holguín Almada. Endocrinología y Nutrición. Director Médico de la Casa del Diabético y Tiroideo. Endocrinólogo de la SSP. Tel. (662) 262-9268 (tardes). Cel. (662) 148-5401. Ciber consulta: www.casadeldiabetico. org. e-mail: expodiabetesytiroides@hotmail.com
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
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