Enfermedades emergentes
Imprimir Contactar al doctor
Nombre:
E-Mail:
Tu pregunta:
Cuanto es 7 + 2:
 
Estos padecimientos se originan debido a factores ambientales y/o sociales que los propician
La pobreza extrema y los cambios climáticos son factores que propician la aparición de enfermedades nuevas o que se creían erradicadas.

El cuidado del ambiente es una necesidad de perogrullo, no sólo por razones estéticas o estrictamente conservacionistas -las cuales representan en sí mismas valores dignos de tomar en cuenta- sino también por las consecuencias a la salud humana que genera su deterioro.
Dichas consecuencias pueden ser tanto a corto como a largo plazo, y afectar directa e indirectamente al bienestar de la población.
Por ejemplo, a la luz del cambio climático global, nuevas enfermedades están emergiendo a nivel mundial, y algunas ya conocidas, están expandiendo su área de distribución geográfica más rápido de lo que las autoridades sanitarias pueden hacer para frenar su dispersión.
El aumento de viajes internacionales y del intercambio comercial, son factores que aumentan de alguna manera el riesgo de exposición a los nuevos agentes infecciosos.
Si a esto añadimos los cambios observados en las condiciones naturales del ambiente (verbigracia, aumento global de la temperatura) y en las estructuras sociales de cada nación (v.g. aumento global de la pobreza), no sorprende entonces que enfermedades que se suponían controladas vuelvan a amenazar con brotes epidémicos importantes, o que nuevas enfermedades encuentren un ambiente propicio para su aparición.
Estos padecimientos conforman un grupo conocido genéricamente como enfermedades emergentes, la mayoría de las cuales, cuando son de tipo infeccioso, se originan en una zona geográfica definida y de ahí se diseminan a otros lugares (por ejemplo, se piensa que el VIH proviene del África subtropical).
El Dr. S. Morse, del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, explica que el proceso de enfermedades infecciosas emergentes se lleva a cabo en dos etapas: Primero, la introducción del agente infeccioso a una nueva población que lo hospedará (v.g. por alguna alteración ecológica del lugar); seguido del establecimiento y eventual dispersión del agente dentro de la población hospedera (v.g. una mutación del virus que eleve su patogenicidad por resistencia a fármacos).
Una enfermedad infecciosa emergente es la influenza. Existen más de 50 mil publicaciones de estudios sobre esta enfermedad, tanto relacionadas con su detección en laboratorio y epidemiología, como con los costos que genera.
El interés por estudiar este virus radica en parte el número de afectados anualmente (del 10 al 20% de la población mundial durante las epidemias estacionales), ocasionando entre 3 y 5 millones de casos de enfermedad severa y entre 250 mil y 500 mil muertes por año. Aproximadamente mil millones de personas pertenecen a los grupos de riesgo de enfermedad severa por influenza, incluyendo neumonía.

Tres tipos de virus

La influenza es una enfermedad respiratoria aguda causada por alguno de los tres tipos de virus de la influenza que se conocen: A, B y C. Desde el punto de vista de la salud pública, el de mayor importancia es el virus de la influenza tipo A, que tiene la capacidad de infectar a humanos y algunas especies de animales tales como aves, cerdos y tigres, entre otros.
El tipo A se subclasifica según las proteínas que presenta en su superficie: -hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N)- de las que depende su capacidad para provocar formas graves del padecimiento.

En la historia

La influenza es una enfermedad antigua, descrita ya por Hipócrates desde el año 412 a.C. Se tiene el registro de más de 30 pandemias en la historia de la humanidad, de las cuales, cuatro han ocurrido en los últimos 90 años. Previo a la pandemia de este año, se han registrado eventos en 1918, 1957 y 1968, estas últimas teniendo su origen en Asia, al igual que el brote registrado en 1997 de la llamada “gripe aviar”, ocasionada por el virus de la influenza AH5N1.
La epidemia de 1918, conocida como la “gripe española”, es considerada la epidemia más grave de la historia en términos de muertes -el doble de víctimas que produjo la Primera Guerra Mundial, que costó la vida a de por lo menos 20 millones de personas- y la primera de genuinos alcances globales en términos de contagios.
A diferencia de las anteriores epidemias de influenza, sus principales víctimas no fueron niños y ancianos, sino hombres y mujeres de entre 20 y 40 años de edad con síntomas agudos, como hemorragias agudas y edema pulmonar.
La epidemia de la gripe española se presentó en tres fases: La primera transcurrió entre marzo y junio de 1918; la segunda, de finales de agosto de 1919, y la tercera de marzo de 1919 a junio de 1920.
A partir de esa fecha, sin que se hubiera implementado algún tipo de estrategia sanitaria global, el número de víctimas decreció hasta hacerse muy reducido.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pandemia de influenza 2009 se ha diseminado a nivel internacional con una rapidez sin precedentes.
En pandemias anteriores, los virus de la influenza necesitaron más de seis meses para diseminarse tan ampliamente como el nuevo virus AH1N1 lo hizo en menos de seis semanas.
Obviamente, el impacto y la atención han sido mayores en nuestro país porque los primeros indicios que dieron pie a la OMS para emitir la alerta de posible pandemia se originaron en México el pasado mes de abril, aunque los primeros casos ya se tenían registrados en Estados Unidos desde el 2007.
En un artículo publicado en la revista Veterinary Microbiology, se reportaron casos de gripe porcina que afectaron tanto a cerdos como a humanos en una feria rural en el estado de Ohio.

En fase 6

Actualmente, seguimos en fase 6 de la pandemia y el número de casos confirmados sigue en aumento, al igual que el número de defunciones atribuidas a esta enfermedad, aunque afortunadamente no con la rapidez que se manifiesta en los contagios.
Después de caracterizar al virus de la influenza AH1N1 y observar que su letalidad es relativamente baja, las autoridades han señalado que la mejor forma de combatir a la pandemia es prevenir la ocurrencia de nuevos casos, basada en la toma de medidas sencillas de higiene, que dicho sea de paso, son económicamente más eficientes y ecológicamente más apropiadas.

Despeje todas sus dudas

Existe una fuente de información muy vasta sobre la influenza AH1N1 y las autoridades se han preocupado por informar oportuna y adecuadamente al público. A continuación enlisto algunos enlaces electrónicos para quien quiera profundizar un poco más en este tema.
http://influenza.salud.gob.mx/Paginas/Default.aspx Sitio oficial del Gobierno Federal. Todas las dependencias vinculadas con la Secretaría de Salud tienen en sus respectivos portales una liga a este sitio informativo.
http://www.salud.gob.mxPortal de Internet de la Secretaría de Salud. Existen diferentes ligas informativas en relación a la influenza, incluyendo la dirección electrónica anterior.
http://h1n1.influenza.bvsalud.org/php/index.phpBiblioteca virtual en salud.
http://www.who.int/es/Portal de la Organización Mundial de la Salud con información en español.
http://espanol.pandemicflu.gov/pandemicflu/enes/24/_www_flu_gov/individualfamily/about/current/index.html Sitio oficial del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.


DATOS DEL COLABORADOR
MC Héctor Duarte Tagles, Maestrías en Ingeniería Ambiental y en Salud Ambiental y Ocupacional. Estudios doctorales en Salud Pública y Epidemiología. Miembro del Colegio de Profesionales en Salud Pública del Estado de Sonora, A.C. Cel. (662) 200-7018, e-mail: m07150102@espm.insp.mx
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
No se econtraron comentarios para esta nota.
Comentario: