Espante al insomnio
Imprimir Contactar al doctor
Nombre:
E-Mail:
Tu pregunta:
Cuanto es 7 + 2:
 
Causas fisiológicas, psicológicas y psiquiátricas pueden causar el más común de los trastornos del sueño
Factores externos como tener una pareja que ronca pueden contribuir a la dificultad para dormir.

El sueño puede ser conceptualizado como la disminución natural, periódica y reversible de la percepción del medio externo.
En este proceso del sueño no es verdad que la persona duerma profundo o que “duerma como tronco”, sino que es un proceso muy activo desde el punto de vista del funcionamiento cerebral.
Dicho proceso está dividido principalmente en dos fases, una que es la del movimiento rápido de los ojos, y la otra, la del sueño profundo; ambos estados se suceden uno a al otro durante el tiempo del sueño.
El sueño y el estado de vigilia se encuentran sincronizados, es decir, se suceden de manera organizada, debido a la existencia del sistema cronobiológico, el cual funciona como un reloj o marcapaso en el hombre.
En los mamíferos se encuentra este marcapaso en una porción del cerebro llamada hipotálamo, que recibe información desde la retina del ojo en cuanto a la presencia o ausencia de luz.
El dormir está a su vez organizado rítmicamente, de tal forma que existen ciertas horas donde hay mayor propensión para iniciar un episodio de sueño, las más obvias son entre las 22:00 horas y 6 horas y otra entre las 15 y 16 horas.
Hay diferentes tipos de sueño, por ejemplo: en el sueño “mor” (movimiento ocular rápido), los ojos tienen una actividad rápida; en cambio, en el sueño profundo “no mor”, los ojos no tienen ningún movimiento.
En el “no mor” existe una relajación parcial, en el “mor” hay falta de tono muscular. En el sueño “no mor” el metabolismo cerebral del azúcar disminuye y en el de movimiento ocular rápido se eleva, la temperatura cerebral también está aumentada, en éste es cuando en los varones se presenta la erección y las ensoñaciones.

Trastornos frecuentes

Existen muchos trastornos del sueño, los principales son el insomnio, la narcolepsia, el síndrome de la apnea obstructiva del sueño y el síndrome de las piernas inquietas.
Otro tipo de trastornos del sueño serían el sonambulismo, los terrores nocturnos, hablar dormido, bruxismo, la enuresis (orinar mientras se duerme).
También hay otras alteraciones asociadas con problemas psiquiátricos donde se incluyen trastornos anímicos, ansiedad y alcoholismo. Además, trastornos del sueño asociados con problemas neurológicos como las demencias, mal de Parkinson o epilepsia y, por último, los trastornos asociados a problemas de salud en general.

Factores que impiden dormir

El trastorno del sueño más común en la mayoría de los seres humanos es el insomnio de corta duración o transitorio, el cual se presenta en situaciones como los viajes, acontecimientos desagradables, o simplemente al intentar dormir en un ambiente al que no estamos acostumbrados.
Hay varios factores que pueden influir en el hecho de no poder conciliar el sueño, como el ruido, la temperatura alta o baja, incluso si el compañero de cama se mueve mucho o ronca.
El estrés es una de las causas más frecuentes del insomnio transitorio y puede presentarse antes de algunas situaciones, como un casamiento o graduación.
Otro fenómeno en que se presenta este tipo de insomnio son los viajes de largo alcance, ocasionado por el desplazamiento rápido a través de los diferentes usos horarios.
Otro de los factores para que se presente el insomnio es el cambio de turnos laborales. También puede presentarse con algunas enfermedades como las gastritis o problemas vesicales.

Cansancio diurno

Existe un insomnio primario que se presenta en pacientes que se despiertan por las noches de una manera más total que las otras personas, lo cual se debe a mecanismos complejos del ciclo sueño-vigilia (ciclo circadiano).
Este problema aumenta en la medida que la persona se esfuerza por dormir. Los pacientes tienen un cansancio importante en el día y no pueden dormir por la noche por más que se esfuerzan.
En estas personas existe una preocupación exagerada durante el día por iniciar o mantener el sueño y cuando se concentran en quererse dormir no lo logran, mientras que en situaciones inesperadas y monótonas logran conciliar el sueño, también estos pacientes presentan una serie de somatizaciones que se relacionan con la falta de sueño.
Existe otro tipo de insomnio que se presenta por tener una percepción alterada de la fase del sueño, es decir, existe un problema en reconocer la calidad del sueño. En estos casos es cuando el paciente refiere que tiene varios meses sin poder conciliar el sueño.
Es muy importante saber que si persiste el insomnio puede ser debido a otros problemas como ansiedad, depresión u otros problemas psiquiátricos, por lo que será necesario ver al especialista.

Combata al insomnio ¡sin medicamentos!

Es posible atenuar o desaparecer el insomnio si usted sigue estas infalibles recomendaciones, basta con cambiar ciertas conductas inadecuadas.
- Es importante ir a la cama sólo cuando se tenga sueño, no utilizar la cama para ver televisión, trabajar o comer.
- Si tiene más de 15 ó 20 minutos sin conciliar el sueño, levántese y vaya a otra habitación, regrese cuando tenga sueño. Repita esto todas las veces que sea necesario.
- Levántese a la misma hora, independientemente del tiempo de sueño que haya conseguido obtener.
- Aunque parezca algo contrario a lo que se busca, la restricción del sueño es un camino para poder dormir: el paciente debe dormir sólo en un horario habitual, levantarse a la misma hora y no dormir de más.
- Otra estrategia es reducir el sueño a 4 horas y otra medida es privar al paciente de sueño en forma total una o dos veces a la semana.
- Una medida efectiva son las técnicas de relajación y tomar duchas de agua tibia o fría.
- Es importante hablar con el paciente respecto a ideas erróneas que pueda tener sobre el sueño.

Es necesaria una educación en las reglas de higiene del sueño:
- Evitar en lo posible la siesta o que sea lo más corta posible.
- No hacer ejercicio antes de dormir, evitar la cafeína, no ingerir bebidas alcohólicas ni comer exageradamente por la noche.
- Haga ciertos rituales antes de dormir: Elabore una lista de los problemas y déjelos a un lado, no los repase por la noche.
- Los medicamentos sólo deben usarse en forma ocasional y no de manera constante, ya que modifican la estructura del sueño y lleva tiempo restaurarla.


DATOS DEL COLABORADOR
Dr. Fernando Pérez Beltrán, Psiquiatra. Clínica Santa Mónica. Luis Donaldo Colosio 56. Tel. 213-2626. e-mail: fpb63@yahoo.com.mx
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
No se econtraron comentarios para esta nota.
Comentario: