Volver a vivir con terapia hormonal
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Hoy en día existen hormonas “bio-idénticas” que ofrecen alivio a la mujer sin las temidas reacciones secundarias de las utilizadas años atrás
Disfrutar de una buena calidad de vida es primordial para toda mujer y para quienes le rodean.

Alguna vez se ha dicho a sí misma: ¿Qué me pasa?, no me siento bien. No hago las cosas como antes, me siento cansada pero no puedo dormir, ya no trabajo tan bien como antes, me doy cuenta que estoy decaída, olvidadiza y deprimida, y subo de peso de repente”.
Se pregunta: “¿Será nomás en mi cabeza? He ido a ver al doctor, pero no me halla nada mal. Nomás me dicen que necesito tomar antidepresivos, que estoy estresada y que debería intentar técnicas de relajación. Me siento muy vieja pero estoy muy joven para sentirme así de agotada”.
¿No se siente nada mejor a pesar de que está tomando varias medicinas y ha ido varias veces a ver al doctor?, ¿ha faltado al trabajo porque no se siente bien?, ¿ha tenido problemas en sus relaciones personales?
La mayoría de los doctores ni siquiera consideran que podrían ser las hormonas lo que está fallando en una mujer; para ellos es muy fácil recetarle antidepresivos.
Muchas mujeres con problemas de salud relacionados con las hormonas sufren innecesariamente a pesar de que hay opciones seguras de hormonas que les podrían ofrecer alivio.
Hay quienes no reciben tratamiento de hormonas por la mala fama que se les ha dado en los medios, originada por los resultados de un estudio de la Iniciativa de Salud de la Mujer (WHI, en inglés) y el estudio “Corazón y reemplazo de estrógeno/progestina” (HERS).
Estos estudios clínicos usaron solamente Premarín -estrógeno derivado de orina de yeguas embarazadas- y Provera, la cual es progestina sintética. Estas hormonas no son idénticas a las hormonas humanas.

Detalles del estudio

Los medios han convencido a las mujeres de que todos los tratamientos de terapia hormonal causan cáncer de seno, infartos de corazón o cerebrales y trombosis.
A los medios les faltó señalar que dicho estudio se llevó a cabo sólo en mujeres mayores, después de la menopausia y con mala salud.
Muchas de estas mujeres tenían alta presión, eran obesas o con sobrepeso, o tenían sus niveles de colesterol alto.
Otras tenían diabetes o antecedentes familiares de cáncer de seno. Casi la mitad de las mujeres del estudio habían sido fumadoras y algunas continuaban fumando durante el estudio. La edad promedio de las mujeres en el estudio era de aproximadamente 64 años y casi el 30% tenía 70 años de edad; esto es, entre 10 y 15 años después de la edad en que la mayoría de los tratamientos hormonales son iniciados.
Estas mujeres, como aquéllas de mayor edad del estudio HERS, ya tenían evidencia de padecimientos cardiacos, colesterol alto y presión arterial elevada.
Para contrarrestar la mala publicidad sobre el tratamiento de terapia hormonal, la Sociedad Internacional de la Menopausia publicó una declaración en septiembre 2002 que expresaba sus conclusiones de esta manera: “Los resultados WHI, particularmente los datos sobre riesgos de enfermedad cardiovascular, deberán relacionarse solamente a un tratamiento continuo y combinado de 0.625 mg de estrógenos equinos conjugados con 2.5 mg de acetato de medroxiprogesterona recetado a mujeres obesas y de la tercera edad, como las que se utilizaron en el estudio WHI”.
Los autores de WHI indicaron que el riesgo promedio en una mujer es de 0.1% por año para cáncer de seno o infarto al corazón. Les faltó mencionar en los artículos que el índice de mortalidad en el grupo tomando hormonas sintéticas (Pempro) a causa de cáncer de seno o enfermedades del corazón, no fue más alto que en mujeres tomando el medicamento placebo.
El miedo al cáncer de seno vende más revistas y periódicos que el miedo a los ataques cardiacos. Así, la información que nos bombardea está basada en investigaciones mal hechas y tendenciosas.
No se les ha dicho la verdad a las mujeres sobre el aumento en la mortalidad que resulta de la osteoporosis, diabetes, enfermedades de las arterias coronarias y enfermedades cerebrovasculares.

Hormonas “bio-idénticas”

Ahora están disponibles para las mujeres las “hormonas bio-idénticas” aprobadas por la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) que son virtualmente iguales a las producidas por sus propios cuerpos.
Estas hormonas funcionan mucho mejor que las derivadas de caballo o progestinas sintéticas y tienen muchos menos efectos secundarios en el cuerpo humano.
Las mujeres deben hablar con su médico y decirle que no quieren que se les dé progesterona sintética ni estrógeno derivado de caballos “unitalla”, sino que quieren hormonas bioidénticas que sean recetadas “a su medida”.
Las mujeres ahora pueden acudir a su médico para que les midan sus niveles de hormonas con pruebas de laboratorio objetivas.
Una vez que se equilibran con hormonas bio-idénticas, las mujeres logran sentirse otra vez como cuando eran jóvenes. Los sudores nocturnos y “bochornos” se desvanecen rápidamente, aumentan los niveles de energía y mejora la calidad del sueño. Además, a muchas mujeres se les mejora la memoria, se les facilita perder peso y aumenta su libido, lo que pone contentos a sus esposos. 

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DATOS DEL COLABORADOR
Dra. Genifer Chávez. Medicina Familiar. Para mayor información sobre tratamiento de terapia hormonal “bio-idéntica”, visitar el sitio en Internet de la Dra. Chavez: http://www.bioidenticalsolutions.net. Tel: (520) 323-1600, e-mail: infointerna
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
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