Trastornos alimentarios
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La creencia social de que lo mejor para la mujer es ser excesivamente delgada aumenta los casos de anorexia y bulimia
Las personas con anorexia consumen menos de la mitad de calorías que requiere el cuerpo humano.

La primera publicación sobre la anorexia nerviosa se hizo en el siglo XVI en una monografía titulada “Consideraciones del eminente filósofo Simón Porta de Nápoles, sobre el caso de la joven de la Magna, que vivió dos años sin comer ni beber”.
Richard Morton en 1869 en su monografía tisiológica manifestó que “de toda mi carrera médica sobresale una mujer todavía viva pero tan consumida que parecía un esqueleto vestido de piel”, denominando a la enfermedad como “atrofia o consunción nerviosa”, a la cual describía como un debilitamiento que cursaba sin fiebre, tos ni disnea, pero acompañado de pérdida de apetito y trastornos digestivos marcados, como aquilia (ausencia de ácido clorhídrico y pepsinógeno en el jugo gástrico) y dispepsia (alteración de la digestión por alguna disfunción del estómago o el intestino).
En 1873, Lasegue publicó en París sus importantes observaciones sobre la anorexia histérica y atribuyó esta enfermedad a un estado mental particular debida a las emociones, secretas o reconocidas, de los pacientes.
En el mismo año William Gull, de Londres, denominó este cuadro clínico como apepsia histérica, pues creía que se trataba de una disminución funcional de las terminaciones gástricas del vago en enfermos de temperamento histérico. En 1874 le dio el nombre de anorexia nerviosa.
Después del informe de Simmond en 1914, quien encontró una glándula pituitaria destruida en una mujer que murió de demacración, se pensó durante mucho tiempo que existía una relación entre la caquexia hipofisiaria o enfermedad de Simmonds y la anorexia nerviosa, por lo que trató inútilmente esta enfermedad con extractos hipofisiarios.

Anorexia y bulimia

Hoy en día está ampliamente aceptado que los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son multicausales: en ellos confluyen factores genéticos, neurológicos, psicológicos y socioculturales, lo que les convierte en un ejemplo de enfermedad biopsicosocial.
Anorexia, del griego anorexis: an/sin, orexis/hambre, se traduce falta de apetito. La anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son TCA que se caracterizan por presentar una grave distorsión de la imagen corporal que deriva en alteraciones patológicas del patrón de alimentación.
El paciente presenta una serie de conflictos psicosociales y cree que su solución está inevitablemente condicionada al logro y a la persistencia de un estado de delgadez.
Bulimia proviene del griego boluminos, que significa hambre, y se traduce como “sensación de hambre”. La anorexia nerviosa y la bulimia son parte de un mismo proceso, pueden estar presentes o alternarse en un mismo individuo. Se diferencian en la alteración del patrón alimentario: en el caso de la anorexia nerviosa, se produce una restricción en la ingesta de alimentos y descenso del peso por debajo de loslímites normales; en la bulimia nerviosa se producen episodios recurrentes de ingesta voraz seguidos de conductas purgativas inadecuadas (vómitos, abuso de laxantes, etcétera).
La bulimia también se manifiesta comúnmente en mujeres adolescentes, quienes se dan atracones de comida rica en calorías y después recurren al vómito por arrepentimiento.
Las personas que tienen bulimia tienen un miedo terrible a engordar, es más frecuente que la anorexia. Aproximadamente entre 3 y 10 jóvenes de cada 100 padecen bulimia.

Grupo de edad más afectado

La anorexia y bulimia afectan preferentemente a adolescentes del sexo femenino, con una relación entre hombres y mujeres de 1:10. Su incidencia ha aumentado en los últimos 20 años en el mundo occidental, pasando de ser anualmente de 0.37 a 6.3, por cada 100 mil habitantes.
En los últimos estudios epidemiológicos realizados en España se han obtenido resultados similares a los de otros países desarrollados, con una prevalencia media de trastornos de la conducta alimentaria en la población femenina de entre 12 y 21 años del 4.5% (0.4% de anorexia nerviosa, 0.9% de bulimia nerviosa y 3.2% de trastornos de la conducta alimentaria no especificada).
Estos trastornos constituyen un relevante problema de salud pública, ya que se han convertido en una causa de enfermedad crónica en los adolescentes.
Según recientes estadísticas, el 90% de quienes padecen anorexia y bulimia son mujeres entre los 14 y 25 años de edad; el 10% restante son niños, niñas y mujeres maduras.

Manifestaciones

Uno de los instrumentos que más se han utilizado para el diagnóstico de los trastornos de la conducta alimentaria, es la escala de actitud alimentaria, un cuestionario estandarizado que permite evaluar el riesgo de presentar un trastorno de conducta alimentaria.
Es útil en estudios poblacionales y en Psicología, pero no en atención primaria, debido fundamentalmente a que requiere mucho tiempo para llevarla a cabo, la versión corta contiene 26 preguntas.
Una de las formas más frecuentes en la presentación de los casos de anorexia anteel médico de atención primaria, es por la preocupación de las madres ante la pérdida de peso de sus hijas; se observan cambios en su comportamiento alimentario:
- Disminuyen su cantidad y calidad: reducen la porción del alimento, lo parten en porciones mínimas, dejan gran cantidad en el plato o incluso llegan a esconderlo o tirarlo.
- Eligen alimentos bajos en calorías y dejan de comer aquéllos que consideran elevados en calorías como papas, pan o carne; algunas pacientes alegan ser vegetarianas. Puede haber un incremento de actividad física. También es muy común que su primer contacto con la atención médica se deba a la amenorrea (ausencia del flujo menstrual).
En la bulimia nerviosa no se aprecia la pérdida de peso, por lo que la persona tarda más en consultar a un médico. Su presentación más habitual es para pedir una consulta al endocrinólogo precisamente para perder peso, aunque no se encuentre en rangos de obesidad o tenga índice de masa corporal en límites bajos.
A veces se quejan de dolor epigástrico -si los vómitos son frecuentes-, aumento de las parótidas o acuden al odontólogo por erosión dental.
Las manifestaciones clínicas dependerán de la existencia de malnutrición calórica-proteica, presencia de vómitos y abuso en el consumo de fármacos adelgazantes, así como de las posibles complicaciones que puedan aparecer.
La adolescente niega el trastorno, sobre todo si es la familia la que acude al médico, cuando la paciente demanda dietas para adelgazar o consume laxantes o diuréticos.

Influencia cultural

Las causas de la anorexia y la bulimia son muchas: psicológicas, sociales, biológicas, entre otras; la cuestión cultural y la moda pueden ser hasta cierto punto una razón secundaria a la aparición de estas enfermedades, debido a una autoestima baja o algún grado de depresión originado por su entorno social como los amigos, familia, medios de comunicación, clubes y escuela.
Estos trastornos se convierten en un verdadero cuadro clínico cuando la paciente pierde el control de su persona -con el deterioro progresivo de su salud- y donde la ayuda de sus familiares y amistades no es suficiente. Es entonces cuando se hace indispensable la intervención de un grupo médico especializado para impedir su muerte.

Principales señales

Dado que este problema se presenta con mayor frecuencia en mujeres adolescentes, es necesario saber cómo detectarlo a tiempo y evitar con ello que el trastorno progrese.
Las jovencitas están expuestas a una gran presión por satisfacer ciertos ideales de belleza que la moda dicta sin ninguna consideración. En los hombres es menos la influencia de esta arbitraria y aberrante dictadura de la moda que exige máxima delgadez, la cual debe alcanzarse cueste lo que cueste sin tomar en cuenta los daños irreparables de salud que pueden ocasionar.
Por otro lado, es importante saber si la persona tiene antecedentes familiares de anorexia, bulimia, depresión, trastornos por ansiedad o alcoholismo.
Éstos son algunos de los principales signos y síntomas:
- Dieta restrictiva y/o adelgazamiento.
- Las personas con anorexia consumen menos de la mitad de calorías que requiere el cuerpo humano.
- Amenorrea.
- Disforia, irritabilidad, tendencia al aislamiento social.
- Ejercicio físico excesivo, inicio en deportes (sin ser practicante anteriormente).
- Práctica de deportes y profesiones donde el aspecto físico sea especialmente valorado: ballet, gimnasia rítmica, profesiones como modelaje, etc.
- La característica principal de las pacientes anoréxicas es que son tan delgadas que “se encuentran en los huesos”, en cambio, las pacientes bulímicas son aparentemente gorditas.

Atención multidisciplinaria

El tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria requiere un equipo multidisciplinario que incluye al médico de atención primaria, profesionales de salud mental (psicólogo y psiquiatra) y nutriólogo, que deben trabajar en estrecha colaboración.
El médico de atención primaria es indispensable en el papel de coordinar a los profesionales implicados en el cuidado del paciente.
Siempre debe derivarse al paciente al servicio de salud mental para empezar cuanto antes el tratamiento psicológico, pero sin perder el contacto con el paciente.
Si la desnutrición es grave, será necesaria la derivación a la unidad de nutrición de referencia. La intensidad del tratamiento y seguimiento en este servicio depende de la gravedad de la enfermedad.
Los pacientes menos graves pueden atenderse en consultas externas o en el hospital de día, pero aquéllos que presenten complicaciones médicas o psiquiátricas necesitan ingreso hospitalario.

Primordial la comunicación

En el tratamiento de los TCA la intervención de la comunicación familiar es vital, particularmente en pacientes más jóvenes.
Por lo tanto, la comunicación entre padres e hijos debe incrementarse y existir una vigilancia estrecha hacia el afectado (a) para intervenir en el momento preciso y evitar que esta enfermedad avance y afecte más su salud.
Es recomendable que realicen actividad física en familia y que los padres acepten a sus hijos tal como son sin tomar en cuenta el peso; hágales saber que el cuerpo es único y valioso, empezando por aceptar el suyo como papá o mamá.
En Hermosillo, contamos con instituciones de salud especializadas para este tipo de trastornos de conducta alimentaria; sin embargo, es necesaria una mayor difusión y capacitación del personal de salud para que sepa detectarlos y atenderlos.

Un momento para reflexionar

Si usted es padre de familia o atraviesa por un problema de anorexia o bulimia, es importante que considere los siguientes puntos:
- La anorexia y bulimia son enfermedades que pueden llevar a la muerte.
- La soberbia y la vanidad son un camino que cobra cuentas muy caras, que pueden pagarse con la vida.
- El riesgo de muerte es significativo cuando el peso corporal de una persona es menor al 60% en relación al normal.
- Se estima que en los casos de anorexia el 50% de los pacientes tiene inclinación al suicidio.
- El riesgo de muerte prematura entre anoréxicos y bulímicos es de 2 a 1, imponiéndose la anorexia.
- Estas enfermedades pueden prevenirse y detectarse, infórmese y cuide a sus hijos.
- Debe apoyarse en otras personas, todos necesitamos ayuda porque nadie es capaz de hacerlo solo.
- Los hijos son el máximo tesoro, no los pierda de vista hoy para que no se arrepienta mañana.

 

 


DATOS DEL COLABORADOR
Lic. Tomás Roberto Ibarra Galaviz. Maestría en Nutrición Clínica. Jefe de Oficina Dietoterapéutica y Enseñanza en Hospital de Ginecopediatría del IMSS, UNEME (Secretaría de Salud). Académico de asignatura UVM campus Hermosillo. Práctica privada. Fraccionamiento; Las Lomas, sección Real del Parque, Cerrada Antonio Caso, No 43-A Tel. 250-9773, cel. (662) 193-9330, e-mail: tomasroberto@yahoo.com.mx
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
que esta muy bonito y que nos ayuda a entender un poco sobre los transtornos alimenticios.
Fecha comentario: 2011-04-08 19:39:28
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