Defensas fuertes vs AH1N1
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Tener un organismo fortalecido con nutrientes y seguir recomendaciones de las autoridades es la mejor forma de dar batalla al virus de la influenza
Si no tiene pañuelo, utilice el ángulo interno del codo para cubrirse al toser o estornudar.

Estamos en una época donde el ambiente es más húmedo y los cambios bruscos de temperatura provocan en las personas ojos llorosos, irritación, comezón en la nariz, en ocasiones dolor de garganta y tos.
Por otro lado, en el invierno aparecen los virus de la gripe y ahora el temido virus de la influenza AH1N1.
Sin embargo, no tomamos en serio muchas de las recomendaciones que dan las autoridades sanitarias -locales, nacionales y de organismos internacionales -como la OMS- a fin de controlar la enfermedad y reducir su letalidad.
Al presentarse en México los primeros casos -en abril del presente año- la constante era la desinformación, fueron muchos días de incertidumbre, todos fuimos permeados de una u otra forma por el miedo.
Pero en estos meses hemos aprendido que si esta enfermedad es tratada a tiempo, es controlable y no pone en riego la vida.
No debemos olvidar que el estado general de salud desempeña un importante papel que determina la competencia y capacidad de reparación de todo tejido dañado, lo que lleva al organismo a recuperarse más pronto.
Una alimentación deficiente en calidad y cantidad afecta al sistema inmunológico, lo cual reduce su capacidad para enfrentar la influenza y otras enfermedades.
Descansar y reponerse del trabajo diario es muy importante para mantener la vitalidad corporal; hacer ejercicio por lo menos 20 minutos diarios; tomar agua. Suprimir alimentos con colorantes y muy industrializados; remplazarlos por alimentos frescos y naturales.
Bajar el consumo de bebidas alcohólicas y no fumar. Pero sobre todo es muy importante mantener un sistema inmunológico fuerte que defienda nuestro organismo ante cualquier amenaza.

No baje la guardia

Si bien hemos aprendido mucho de la primera pandemia del siglo XXI –la influenza AH1N1- y se ha avanzado en el control de la enfermedad, aún seguimos en alerta y no debemos bajar la guardia.
Es nuestro deber seguir reforzando las medidas preventivas, realizar llamados a la acción y continuar informados sobre todo lo concerniente al nuevo virus de la influenza humana.
El AH1N1 se transmite a través de las gotas de saliva que expulsan las personas enfermas al hablar, toser, estornudar, compartir utensilios o alimentos, y al saludar de beso.
Este virus sobrevive de 48 a 72 horas en superficies lisas y porosas como manos, manijas, barandales, pañuelos desechables y telas, de ahí la necesidad de lavarse las manos con frecuencia o desinfectarlas.

Tratamiento

La influenza es una enfermedad que si se atiende a tiempo habitualmente es curable, por lo que se exhorta a la población, sobre todo a quienes padecen alguna enfermedad crónica, a acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana cuando presente algún síntoma de enfermedad respiratoria, para evitar complicaciones que incluso puedan causar la muerte.
Varios estudios han demostrado que el tratamiento temprano, de preferencia en las primeras 48 horas a partir del inicio de los síntomas, se acompaña a menudo de un mejor pronóstico clínico.
En agosto del presente año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer las directrices para el uso de los antivirales en el tratamiento de los pacientes infectados con el virus AH1N1. Prevenir la gravedad de la enfermedad y la muerte, así como disminuir la necesidad de hospitalización y acortar la estancia hospitalaria.
- Datos de investigación examinados por expertos indican que el oseltamivir, cuando se prescribe correctamente, puede disminuir considerablemente el riesgo de neumonía (una de las principales causas de muerte por gripe pandémica o estacional) y la necesidad de hospitalización.
- Los casos graves deben atenderse de inmediato.
- En el caso de los pacientes que padecen una influenza grave, o cuyo estado clínico empieza a deteriorarse, la OMS recomienda administrar de inmediato el tratamiento con oseltamivir.

Actuar cuanto antes

Los pacientes con una influenza grave o cuyo estado se deteriora deben ser tratados aunque ya haya transcurrido más tiempo.
Si por cualquier motivo no puede utilizar el oseltamivir, se puede administrar zanamivir.
Esta recomendación rige para todos los grupos de pacientes, en particular las embarazadas, y para todos los grupos etarios, en especial los niños pequeños, incluidos los menores de un año.

Manténgase alerta

Esté pendiente de su salud y la de su familia. Éstas son las manifestaciones clínicas y criterios diagnósticos de la influenza AH1N1.
- Caso sospechoso de influenza AH1N1: Persona de cualquier edad que presente fiebre (temperatura mayor a 38º C.), tos y dolor de cabeza con inicio brusco y de gran intensidad, acompañadas de uno o más de los siguientes signos o síntomas: Ardor y dolor de garganta, escurrimiento nasal, congestión nasal, dolor intenso articular y muscular, postración, dolor torácico, dolor abdominal y en algunos casos diarrea. En menores de cinco años de edad se considera como un signo cardinal la irritabilidad, en sustitución de la cefalea.
- Caso confirmado de influenza humana AH1N1 por laboratorio: Caso confirmado por prueba PCR en tiempo real o aislamiento viral. Ésta es la única prueba que aporta suficiente sensibilidad y especificidad para el diagnóstico etiológico, especialmente en el inicio de un brote. La infección también puede ser confirmada por el aislamiento del virus en cultivo, donde haya condiciones para esta técnica. Sin embargo, su uso no es práctico en el manejo clínico.
- Manifestaciones de agravamiento: Sensación de falta de aire, dificultad para respirar, aspecto azuloso de labios o de la piel, esputo sanguinolento o de color anormal y dolor torácico.

Aléjese del virus

Éstas son las medidas básicas y primordiales que debe seguir al pie de la letra:
- Cubra nariz y boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar.
- Cuando utilice el pañuelo o tela deséchelo en bolsa de plástico cerrada.
- Si no tiene pañuelo, utilice el ángulo interno del codo para cubrirse al toser.
- No se toque los ojos, la nariz ni la boca.
- No comparta vasos, platos y/o cubiertos; tampoco alimentos ni bebidas.
- Manténgase alejado de personas que tengan una infección respiratoria aguda.
- Evite acudir a lugares concurridos.
- Siga las recomendaciones del médico y no se autorrecete.

Embarazadas, más vulnerables

Las embarazadas forman uno de los grupos con mayor riesgo, la OMS recomienda administrar el tratamiento antiviral a las embarazadas tan pronto como sea posible una vez que se hayan presentado los síntomas y alguna manifestación de agravamiento.
De hecho se emitió una alerta epidemiológica ya que del 1 de enero al 9 de septiembre de 2009 aumentó el número de defunciones maternas por influenza-neumonía, observada como causa básica en el 10.3% de las defunciones notificadas, en comparación con el 2007 y 2008 que representaron sólo el 2.5% y 2.9%, respectivamente.
El incremento en las defunciones maternas por influenza o neumonía se observó a partir de abril y desde entonces se han registrado en promedio nueve defunciones por mes.

Manos bien lavadas

El lavado frecuente de las manos es la principal arma contra el virus de la influenza AH1N1, pero ¡ojo!, esta sencilla medida debe hacerse de forma correcta para que garantice buenos resultados.
1. Use jabón, de preferencia líquido.
2. Talle enérgicamente las palmas, el dorso y entre los dedos.
3. Lávelas por lo menos durante 20 segundos, sin olvidar la muñeca.
4. Enjuague completamente.
5. Seque las manos con papel desechable.
6. Cierre la llave del agua y abra la puerta del baño con el mismo papel.

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DATOS DEL COLABORADOR
Dr. Marco Antonio López Escalante. Biología de la Reproducción Humana, Maestro en Medicina Social, terapeuta familiar. Tel. 214-6528, cel: (662) 200-9992. e-mail: malopez_19@hotmail.com Dr. Francisco Javier Muro Dávila. Médico Cirujano. Maestro en Salud Pública. Presidente del Colegio Médico de Hermosillo. e-mail: fj_muro@hotmail.com.
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
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