Sonora es más que sólo carne asada
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De acuerdo con un estudio de IDEAS, el hermosillense muestra cada vez más interés y participación en las actividades culturales
La población sonorense cada vez tiene más acceso e interés por los eventos culturales.

Próximamente, un grupo de autores -Elsa Irene Silva Espejo, Salvador Corral Martínez, Enrique Gaxiola Cos, Enrique López Ochoa y el que esto escribe- publicaremos un libro, el décimo en mi cuenta, titulado “No somos bárbaros”, en alusión a la idea que se tiene en el centro de la República, y para combatirla, de que en el norte todos somos bárbaros.
Su nombre técnico es “Identidad y estética de los hermosillenses con una visión de prospectiva” y fue apoyado (mediante concurso) en su realización y publicación por el Instituto Municipal de Cultura y Arte (IMCA). Nuestro grupo se llama Instituto de Estudios Avanzados de Sonora, IDEAS, SC.
El libro contiene un estudio, único a nivel nacional, basado en encuestas (no hay estadísticas a nivel provincia al respecto), aplicadas a muestras de la población hermosillense, para determinar los valores de la población, tanto éticos como estéticos.
Se trata de una reflexión, una evaluación de nuestras actividades culturales. Se trata también de darle su lugar a la cultura, en la economía local, pues ya produce muchos empleos e ingresos -directos y derivadosque no han sido cuantificados, pero que representan una esperanza para elevar el nivel de vida para muchas personas.

Un perfil de antaño

Se atribuye a José Vasconcelos la frase: “En Estación Don termina la civilización y empieza la carne asada”. También seguido se nos llama en el Distrito Federal “los bárbaros del Norte” porque se nos relaciona con la actividad agropecuaria de manera preponderante, cuando hace muchos años dejó de ser la primera fuente de empleos y riqueza; además de que una actividad agropecuaria de alto nivel de desarrollo, como la que se practica aquí, es propia de los países más desarrollados del planeta.
Algunos escritores locales han fomentado con sus obras literarias o sociológicas un perfil regionalista y rural del sonorense y hermosillense en especial; pero este perfil ya no es el líder, el preponderante, el hegemónico.
Además se nos relaciona con la época del triunfo de la facción sonorense en la Revolución Mexicana, que fue una etapa muy sangrienta; y también con la época anterior en las luchas contra los filibusteros y de exterminio de los indígenas locales, que fueron también años muy violentos.
Las cosas han cambiado, según la investigación realizada, mientras los valores éticos más importantes, eran hace unas décadas "la baraja, el botín y la verija"; ahora son la competitividad, la creatividad y la iniciativa.
En lo referente a los valores estéticos que eran los representados por la naturaleza local, los símbolos preferidos eran los sahuaros, el mar, la sierra, el desierto, el ganado, entre otros; ahora se lee a Cervantes, a García Márquez, se conocen las pinturas de Picasso, de Diego Rivera, de Frida Kahlo, se escucha a Beethoven, se ven películas de Pedro Almodóvar y Bernardo Bertolucci, se va al teatro; al lado de los gustos por la canción vernácula, las bandas, las artesanías locales y mexicanas en general, el graffiti, las telenovelas, etc. y tenemos las Fiestas del Pitic, el Festival Alfonso Ortiz Tirado, galerías de pinturas, entre otras múltiples actividades artísticas y culturales en general.
El espectro cultural se ha ampliado (lo demuestran nuestras encuestas), es multicultural; es decir, no es ni apegado a las culturas refinadas (clásicas y europeas), ni apegado a las llamadas culturas populares (folklóricas); es regional, nacional, internacional, globalizado por la generalización de la televisión y el Internet.
El gusto por las cabalgatas es de unos cuantos, no se puede ni debe, creer que es un rasgo representativo de nuestra comunidad; es uno entre muchos.
Ahora bien, son las clases medias las más cultas en el ámbito local, no son ni los estratos más pobres ni los más ricos. Se tiende a tener “una buena voluntad” sobre los más ricos, atribuyéndoles una cultura superior, pero los números que encontramos arrojan un resultado contrario. Tal vez los muy pobres están más preocupados por sobrevivir y los muy ricos en acumular riqueza.
Tampoco es cierto, lo que dicen algunas autoridades, que sólo se lee en promedio un libro o libro y medio al año. Sólo haciendo cuentas con los programas escolares y el uso del Internet, los resultados son superiores. Habría que realizar nuevas encuestas para cuantificar los números reales en los diversos renglones de la cultura.
La causa de este cambio es la educación superior, la presencia y actividad de las universidades y tecnológicos (públicas y privadas) en Hermosillo; cuando menos han de existir unos 40,000 estudiantes en la ciudad, que lideran junto con los maestros y demás comunidad asociada (los que deben sumar unos cientos de miles de personas) a sus actividades, el espectro multicultural actual.
Ahora que se inician las clases es conveniente reflexionar sobre esta situación. Las distintas comunidades y los estudiantes en particular, de las instituciones de educación superior no sólo se están preparando para después trabajar o mientras están en edad de emplearse, también son las élites culturales desde ahora.

Todo sobre: cultura - valores - educación -

DATOS DEL COLABORADOR
Dr. en Sociología Marco Antonio López Ochoa, Director del Instituto de Estudios Avanzados de Sonora (IDEAS). Montreal 37 e/Dublín y Roma. Col. Raquet Club 2. e-mail: drmarcoantoniolopezochoa@yahoo.com.mx
NOTA IMPORTANTE
El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
Mal artículo
Fecha comentario: 2013-02-04 08:58:49
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