Influenza y embarazo
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Toda la población, pero de manera especial la mujer gestante, está expuesta al virus AH1N1, lo que hace necesario proteger su vida y la del producto
Mujeres entre el segundo y tercer mes de embarazo son más propensas a contraer el virus de la influenza AH1N1.

La influenza es una enfermedad respiratoria aguda causada por alguno de los tres tipos de virus que se conocen: A, B y C
El tipo A se subclasifica según sus proteínas de superficie: Hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N), de la cual depende su capacidad para provocar formas graves del padecimiento.
Este tipo puede presentarse hasta en 144 combinaciones, que van del H1N1 hasta el H16N9. Desde el punto de vista de la salud pública, es el de mayor importancia ya que tiene la capacidad de infectar a humanos y algunos animales tales como aves, cerdos y tigres.

Embarazadas en riesgo

En junio de 2009, un reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que las mujeres que están entre el segundo y tercer mes de embarazo son las más propensas a contraer el virus de la influenza AH1N1.
Esto es porque las mujeres embarazadas tienen las defensas más bajas, y si no se detecta el virus a tiempo, puede provocar un aborto espontáneo, parto prematuro, o en casos extremos, la muerte de ambos. Por ello se considera que las mujeres embarazadas son parte del grupo vulnerable a contraer la gripe AH1N1.
Cabe aclarar que en caso de contagiarse, no trasmiten el virus al feto, porque la forma de contagio es a través de vías respiratorias; sin embargo, debe tenerse cuidado.

Cómo identificarla

La influenza estacional y la influenza AH1N1 se contagian de la misma forma y tienen síntomas muy parecidos, pero existen algunas diferencias que deben conocerse.
La mayoría de las personas ha tenido gripe alguna vez, es más, la mayoría de nosotros somos inmunes a los virus de la conocida gripe estacional. El problema reside en que estos virus mutan y aparecen nuevos subtipos, como el AH1N1.
Desde que la OMS dio la voz de alarma, con seguridad muchas personas se plantearon si tenían influenza AH1N1 o un simple resfriado. Cualquiera que tenga una temperatura superior a 38º C, tos seca continua y malestar general podría estar infectado por el nuevo virus, pero sólo un análisis de laboratorio confirmará el contagio.
La mayor diferencia entre ambas enfermedades es que la influenza AH1N1 presenta un cuadro más corto que la estacional, que puede prolongarse hasta dos semanas.
Además, debemos tener en cuenta que la gripe estacional causa una fuerte congestión nasal que no produce el virus de la gripe AH1N1.
Por otro lado, la gripe común no irrita fuertemente los ojos, mientras que la influenza humana sí. Los dolores musculares que se presentan en una gripe común son moderados, comparados con los que sienten los enfermos por influenza humana, que son muy intensos y molestos.
Otra diferencia a tener en cuenta es que el dolor de cabeza que provoca la nueva gripe es muy fuerte, mientras que en la gripe estacional es más o menos leve.

No automedicarse

Si usted está embarazada y piensa que tiene los síntomas del virus de la influenza AH1N1, deberá acudir inmediatamente al médico para un tratamiento especial.
Recuerde cómo pudo contraer el virus: ¿Fue un miembro de su familia?, ¿qué tiempo estuvo con esa persona? No intente automedicarse. Tome mucho líquido, descanse bien, y sobre todo, cumpla estrictamente las recomendaciones de su médico.
Los estudios realizados sobre este virus aún son escasos y no se ha logrado saber los efectos que causa sobre el embarazo, de ahí la importancia de la prevención para evitar el contagio de la mujer gestante y del producto.
Por otro lado, los medicamentos empleados en el tratamiento de esta infección viral son catalogados en categoría “C”, lo que significa que no hay estudios clínicos que evalúen su seguridad en la embarazada.
Sin embargo, no se han observado efectos adversos entre mujeres embarazadas que los han usado o entre los recién nacidos de madres que utilizaron zanamivir u oseltamivir. Por lo anterior, si el médico lo recomienda, pueden usarse.

Lactancia materna

La lactancia materna confiere al hijo y a la madre protección inmunológica pero no exonera a ésta de presentar la virosis, y como es sabido, la persona puede ser portadora del virus mucho antes de comenzar los signos y síntomas propios de la enfermedad. El contagio al bebé puede darse no por lactar, sino por el contacto de la saliva materna a través de estornudos, tos, besos y fomites (objetos o sustancias capaces de transportar agentes infecciosos), entre otros.

Despeje sus dudas

A continuación respondo a algunas de las dudas más frecuentes que puede tener la mujer embarazada sobre la influenza AH1N1.
¿Qué sucede si estoy embarazada y contraigo el virus AH1N1? Comuníquese de inmediato con su médico si tiene los síntomas de la gripe o si está en contacto con una persona enferma.
Las mujeres embarazadas que contraen la influenza humana pueden tener problemas de salud graves. Algunas mujeres embarazadas con influenza AH1N1 han experimentado trabajo de parto prematuro y neumonía grave. Otras han muerto. Si está embarazada y tiene los síntomas de la gripe, tómelo en serio.
¿Qué medidas puedo tomar para proteger a mi bebé y mi familia? Vacunarse contra la gripe es la única y mejor manera de protegerse. Deberá vacunarse contra ambas enfermedades: Influenza estacional e influenza AH1N1 en cuanto estén disponibles.
¿Cómo es el tratamiento? El tratamiento para la influenza AH1N1 consiste en la administración de medicamentos antivirales como Tamiflú (oseltamivir) o Relenza (zanamivir).
Estos medicamentos tienen mejores resultados si se administran en cuanto aparecen los síntomas y pueden administrarse en cualquier momento del embarazo.
¿Cuándo debo recibir atención médica de emergencia? Si presenta algunos de los siguientes signos:
- Dificultad para respirar o falta de aire.
- Dolor o presión en el pecho o abdomen.
- Mareos repentinos.
- Confusión.
- Vómitos fuertes o persistentes.
- Fiebre alta que no responde a medicamentos.
- Disminución o ausencia de movimiento del feto.
¿Cómo debo alimentar a mi bebé si estoy enferma? Siga con la lactancia. La leche materna es el mejor alimento para su bebé. La gripe puede ser muy grave en los bebés recién nacidos. No es necesario que deje de amamantar si tiene gripe, pero debe tener cuidado para proteger al recién nacido de contraer la enfermedad.

Manejo del enfermo

Cuando se cuida a un miembro de la familia enfermo de influenza, las medidas más importantes para protegerse y proteger a los que no están enfermos incluyen lo siguiente:
- Recuerde al enfermo que debe cubrirse la boca al toser y lavar sus manos con agua y jabón frecuentemente.
- Mantenga a la persona enferma en una habitación separada de las áreas comunes de la casa. Por ejemplo, una habitación aparte con su propio baño, si es posible, el cual sea desinfectado a diario. Mantenga cerrada la puerta de la habitación del enfermo.Mantener a la persona enferma alejada de los demás tanto como sea posible, especialmente de quienes tienen alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza.
- Procure que todos los miembros del hogar se laven las manos con frecuencia, utilizando agua y jabón (o algún desinfectante para manos a base de alcohol, si no hay agua y jabón disponibles). Recordar a los niños que hagan lo mismo o ayudarlos a hacerlo.
- Si está en un grupo de alto riesgo de desarrollar complicaciones por la influenza, evite todo contacto alguien que ya padece influenza.
- Si el contacto cercano con un individuo enfermo es inevitable, considere el uso de una mascarilla o respirador, si tiene y si los tolera.
- Un enfermo de influenza nunca deberá cuidar niños o bebés.

Precauciones en el trabajo

Será necesario no asistir a trabajar si se presentan síntomas respiratorios que pudieran advertir la presencia de un cuadro de influenza humana.
No es recomendable llevar a sus hijos a los centros de trabajo; evite el contacto físico y un posible contagio.

¡Posible influenza AH1N1!

Los siguientes son los signos y síntomas más característicos que pueden hacer sospechar de un posible caso de influenza AH1N1:
- Fiebre mayor de 38° C.
- Tos frecuente e intensa.
- Fuerte dolor de cabeza.
- Falta de apetito.
- Congestionamiento nasal.
- Malestar general.

Cuídese y proteja a su bebé

El embarazo hace vulnerable a la mujer. Es imprescindible que tome medidas preventivas ante la pandemia de influenza humana.
- Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar, o cúbrase con el ángulo interno de su codo. Coloque el pañuelo a la basura luego de utilizarlo.
- Lávese las manos con agua tibia y jabón, en especial luego de toser o estornudar. Si no hay agua y jabón disponibles, utilice desinfectante para manos a base de alcohol.
- Evite tocarse los ojos, la narizo la boca. Los gérmenes se diseminan de esta manera.
- Minimice el contacto con la gente, no acuda a lugares públicos, no salude de mano ni de beso.
- Trate de evitar el contacto cercano con personas enfermas.
- Si está embarazada y vive o tiene contacto cercano con alguna persona con influenza AH1N1, consulte a su médico sobre los medicamentos para prevenir la enfermedad y busque a alguien que pueda cuidar al familiar enfermo.
- Avise a su ginecobstetra en caso de cualquier signo o síntoma respiratorio o fiebre.

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DATOS DEL COLABORADOR
Dr. Gabriel Cortés Durán. Ginecología y Obstetricia. Biología de la Reproducción. Tel. 217-1619 y 212-5569, cel: (662) 300-7998 Blog: infertilidad.over-blog.com, e- mail: doctorgen@hotmail.com
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El contenido de los textos publicados es responsabilidad de nuestros colaboradores, se ofrecen sólo como una guía informativa y nunca deben sustituir la consulta que usted debe hacer a su médico de confianza. No se auto medique, visite periódicamente a su médico. La opinión de nuestros colaboradores no refleja necesariamente nuestra opinión.
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