Editorial

Edición: 124

La consulta médica y la rel ación médico paciente


Un gran número de problemas clínicos necesitan de una tecnología de punta para encontrar su solución, de exámenes de laboratorio y técnicas de sofisticadas que permitan examinar los sitios más recónditos del cuerpo humano.
Pero debo decirles que toda esta tecnología no basta por sí sola para recuperar la salud de un enfermo; para lograrlo es necesario la presencia de un médico con intuición y buen criterio clínico, que además de habilidades posea conocimientos clínicos y esté entrenado para dar calor humano, comprensión y simpatía.
Es imprescindible que esto se dé ya que los pacientes no sólo son un conjunto de signos y síntomas, de órganos dañados o funciones alteradas, sino son seres humanos temerosos de sus problemas y esperanzados en buscar alivio y ayuda para solucionarlos. Por esto mismo, los médicos, no debemos considerar a los pacientes sólo como casos clínicos o enfermedades diversas sino como individuos merecedores de un trato humano independientemente de sus circunstancias personales, religiosas o económicas.
Es bien conocido por los médicos experimentados que la eficacia del tratamiento guarda una estrecha relación con el sentimiento de fe y confianza que el paciente pueda tener hacia su médico, de allí que la buena relación entre ambos se convierta en base fundamental de un buen acto médico que no debe limitarse a la relación entre profesional y la enfermedad sino que es una relación de persona a persona con todo lo que esto implica.
Las nuevas modalidades de atención médica a las que nos han llevado la globalización económica e industrial en la que han aparecido “empresas de la salud” ha contribuido al deterioro de la relación médico paciente a una subespecialización del médico que contribuye para deshumanizar el acto médico.
La difusión masiva de exitosos métodos de diagnóstico o tratamiento realizadas sin atender un criterio de educación para la salud provoca que la confianza depositada en el profesional se desplace hacia esos métodos, llevando al paciente al consumismo de la tecnología médica lo que altera financieramente los sistemas de salud quebrantándolos económicamente, ya que los terceros pagadores (empresas de salud) regulan el acceso al sistema poniendo
barreras a interconsultas o soluciones terapéuticas, limitando los honorarios del médico, desmotivándolo profesionalmente.
Es por eso que la medicina organizada que debe partir de los colegios médicos u otras organizaciones gremiales debe mantener una observación minuciosa con el fin de intervenir y actuar para que no continúen desarrollándose acciones que deterioren la relación médico paciente.
La competencia clínica es un elemento sumamente importante de la confianza del paciente; el conocimiento médico, la habilidad en los procedimientos y la capacidad para resolver problemas son requisitos para establecer la confianza que debe generarse; es muy difícil lograrlo en ausencia de competencia clínica, es nuestro deber observar y vigilar que la competencia de nuestros estudiantes se cimiente en una adecuada instrucción que desde las escuelas de medicina debe iniciar, y criticar y cuando sea posible proponer modificaciones en los planes de enseñanza.
Debemos sumar esfuerzos profesionales individuales y autoridades de salud en la búsqueda continua para encontrar esquemas de consulta médica que fortalezcan la empatía entre médico paciente y dotar a nuestros estudiantes y médicos jóvenes de métodos que tengan como objetivo principal el mantener una relación médico paciente armoniosa que la mayor parte de las veces es más eficiente que la costosa tecnología.
No quisiera despedirme de usted, estimado lector, sin darle una noticia extraordinaria: A partir de esta edición nuestra Revista Buena Salud crece en Sonora, y ahora tenemos mayor penetración en el sur del Estado, incluso con colaboradores de la región. Esperemos, pues que este sea el augurio de muchos otros éxitos venideros. Bienvenidos médicos del sur del Estado.
Dr. Jaime Castillo RamosPresidente de la Federación Médica de Sonora femeson@hmo.megared.net.mx